Un dios triste y envidioso nos castigo; El agua apaga el fuego y al ardor los años, AMOR se llama el juego en que un par de ciegos juegan a hacerce daño y cada vez peor y cada vez mas rotos, y cada vez mas tu y cada vez más yo sin rastro de nosotros. Ni inocentes ni culpables, corazones que destroza el temporar, carnes de cañon, no soy yo ni tu ni nadie, son los dedos miserables que me dan cuerda de reloj .

No hay comentarios: